Ella era virgen… un fruto completamente prohibido para él.
Zara Kingston había acudido a la ciudad de Zaddara en busca de
justicia; para enfrentarse al hombre que le había destrozado la
infancia. Cuando aquel misterioso desconocido la protegió de una
fuerte tormenta de arena, Zara descubrió que el desierto escondía
maravillosos tesoros...
Pero entonces se impuso la realidad y Zara supo que el hombre al
que tanto deseaba no era otro que el jeque Shanin… ¡el mismo que le
Susan Stephens-El Rey Del desierto
había robado la felicidad!
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